La gran apuesta de China por la petroquímica baja en carbono

Una vista del proyecto de etileno de la Fase II de Tarim y de sus instalaciones auxiliares ecológicas y de baja emisión de carbono.

China National Petroleum Corp. (CNPC) ha iniciado las operaciones comerciales de su proyecto de etileno Tarim Fase II en Xinjiang, poniendo en marcha un complejo de etileno con una capacidad de 1,2 millones de toneladas anuales (MTPA). La empresa lo describe como el primer proyecto de etileno de China que abarca toda la cadena de valor bajo un enfoque ecológico y de bajas emisiones de carbono. El proyecto está ubicado en Korla, un municipio en la Región Autónoma Uigur de Xinjiang. Esta puesta en marcha supone una importante expansión de la capacidad petroquímica en el oeste de China y completa una base de producción de etileno de 3 MTPA en las regiones central y occidental del país.

El núcleo de la instalación es un sistema de compresores de “tres máquinas” totalmente electrificado, compuesto por un compresor de gas de craqueo, un compresor de refrigeración de propileno y un compresor de refrigeración de etileno.

Se sustituyó la tecnología de accionamiento térmico tradicional, basada en turbinas de vapor alimentadas por sistemas energéticos de combustibles fósiles, por una configuración de accionamiento eléctrico desarrollada a nivel nacional. Según la empresa, esta medida representa el primer sistema de accionamiento eléctrico de fabricación propia en China para una unidad de craqueo de etileno a escala mundial, así como una de las primeras implementaciones de este tipo a nivel global.

El conjunto de compresores fue suministrado por Shenyang Blower Group (SHG). El sistema de accionamiento eléctrico cuenta con variadores de frecuencia de media tensión de gran tamaño suministrados por Shanghai Nancal Electric, lo que permite un control preciso de la velocidad y una mayor eficiencia energética, señaló la empresa.

La electrificación de los compresores es un elemento clave en la estrategia de descarbonización del proyecto. CNPC afirma que la planta consumirá anualmente cerca de 1.000 millones de kilovatios por hora de electricidad renovable procedente de instalaciones fotovoltaicas cercanas y reducirá las emisiones de carbono en aproximadamente 1,37 millones de toneladas al año.

Captura de carbono
El proyecto también incorpora un sistema de captura y utilización de carbono que recupera CO₂ de baja concentración a partir de los gases de combustión de los hornos de craqueo de etileno. El dióxido de carbono capturado se combina con hidrógeno recuperado del proceso y se destina a la producción posterior de amoníaco y fertilizantes, creando así una cadena de utilización de carbono de ciclo cerrado. CNPC describe esta instalación como la primera aplicación integrada en China de captura de CO₂ de baja concentración en gases de combustión dentro de un complejo de etileno a escala mundial, y destaca su papel clave en la reducción de emisiones de carbono de la planta, estimada en 1,37 millones de toneladas anuales.