Después de completar con éxito un acuerdo de servicio a largo plazo (LTSA, por sus siglas en inglés) inicial de cinco años, Burckhardt Compression ha logrado renovar el contrato con un operador global de buques metaneros (transportadores de gas natural licuado o GNL). La renovación del contrato abarca una flota de nueve buques equipados con 13 compresores que desempeñan un papel fundamental en el suministro de gas combustible y la gestión del gas de evaporación (BOG, por sus siglas en inglés).
Según Burckhardt Compression, durante el primer periodo del acuerdo, la flota alcanzó una disponibilidad de compresores superior al 97%.
El núcleo del acuerdo renovado es el programa de mantenimiento para toda la flota de compresores Laby-GI del operador. Diseñados específicamente para aplicaciones de GNL, estos compresores se encargan de gestionar el gas natural dentro de los sistemas de gas combustible y de BOG del buque. Las unidades operan con presiones de aspiración de aproximadamente 15,37 psi (1,06 bar) y presiones de descarga que alcanzan los 4438 psi (306 bar).
El LTSA renovado se basa en el marco de servicio desarrollado durante el periodo inicial del contrato. Burckhardt Compression continuará proporcionando mantenimiento programado, monitoreo de condiciones, gestión de repuestos y supervisión del rendimiento de la flota.
Un componente clave de la estrategia de servicio es el monitoreo de condiciones mediante el sistema Prognost-NT de Burckhardt Compression. Esta tecnología permite realizar un mantenimiento predictivo al monitorear continuamente el rendimiento de los compresores e identificar posibles problemas antes de que se conviertan en incidencias operativas. Las evaluaciones semanales de datos ofrecen una visibilidad constante del estado de los equipos y permiten planificar las actividades de mantenimiento de forma proactiva.
Este enfoque predictivo se complementa con la planificación de repuestos. Los componentes se suministran y entregan a los buques antes de las intervenciones programadas, garantizando así que los trabajos de mantenimiento puedan completarse de manera eficiente y sin retrasos. El resultado es una reducción del tiempo de inactividad y una mejor ejecución del mantenimiento, tanto si los buques están en tránsito como si se someten a revisiones programadas en dique seco.









