El próximo capítulo para la cuenca Pérmica
La cuenca Pérmica ha sido considerada durante mucho tiempo como la principal región productora de petróleo en América del Norte, pero se está produciendo un cambio de creciente importancia. Si bien la producción de petróleo crudo sigue aumentando, la de gas natural crece a un ritmo aún mayor, impulsada por el incremento constante de la relación gas-petróleo (GOR, por sus siglas en inglés). Esta tendencia está transformando la economía de la producción, acelerando la inversión en infraestructura y fortaleciendo el vínculo estratégico entre la producción de la cuenca Pérmica y las exportaciones de gas natural licuado (GNL) de Estados Unidos.
Según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés), la producción comercializada de gas natural en la cuenca Pérmica aumentó de 17,2 bcf/d (486,8 x 10⁶ m³/d) en 2021 a 27,6 bcf/d (781,5 x 10⁶ m³/d) en 2025, lo que representa un aumento de aproximadamente el 60%. Durante el mismo periodo, la producción de petróleo crudo pasó de 4,7 millones de barriles diarios (bpd) a 6,6 millones de bpd, un aumento del 39%. La disparidad entre el crecimiento del gas y el del petróleo refleja un aumento de la GOR en toda la cuenca, la cual promedió cerca de 4200 pies cúbicos (119 m³) por barril en 2025, aproximadamente un 16% más que en 2021.
La razón principal del aumento de la GOR es la maduración de la cuenca Pérmica. La presión del yacimiento disminuye con el tiempo a medida que se extraen petróleo y gas. Cuando esto ocurre, el gas natural fluye con mayor facilidad que el petróleo, por lo cual los pozos producen más gas por cada barril de petróleo que extraen a la superficie. Aunque este fenómeno es habitual en las cuencas de esquisto en fase de maduración, su magnitud en la cuenca Pérmica resulta especialmente significativa debido su enorme volumen de producción.
La EIA estima que, si la GOR de la cuenca Pérmica se hubiera mantenido en los niveles de 2021, la producción de gas natural en 2025 habría sido de aproximadamente 23,8 bcf/d (673,9 x 10⁶ m³/d). En cambio, la producción real alcanzó los 27,6 bcf/d. La diferencia, aproximadamente 3,8 bcf/d (107,6 x 10⁶ m³/d) de gas asociado incremental, pone de relieve el papel creciente que desempeñan los índices gas-petróleo (GOR) al alza en la expansión del suministro de gas natural de Estados Unidos.
Para los operadores y las empresas del sector midstream, este gas adicional representa tanto una oportunidad como un desafío. La red de infraestructura de la cuenca Pérmica se construyó principalmente para respaldar el crecimiento de la producción de petróleo. El aumento de los volúmenes de gas exige ampliar los sistemas de recolección, las instalaciones de procesamiento, la compresión y la capacidad de transporte de larga distancia. En respuesta, la industria está llevando a cabo una importante expansión de la infraestructura de gas natural. La EIA informa que se prevé una nueva capacidad de gasoductos en Estados Unidos de aproximadamente 44,9 bcf/d (1,2 x 10⁹ m³/d) para los años 2026 y 2027, y que más de dos tercios de estas nuevas capacidades se originarán en Texas. Gran parte de esta nueva capacidad está destinada específicamente a transportar el gas de la cuenca Pérmica hacia los centros de demanda y las instalaciones de exportación de la costa del Golfo.
Gran parte del gas natural producido en la cuenca Pérmica proviene de pozos perforados principalmente para extraer petróleo, lo que significa que la producción de gas asociado puede seguir creciendo incluso cuando los precios del gas natural sean bajos. A medida que los pozos generan más gas junto con cada barril de petróleo, las terminales de exportación de GNL se convierten en un destino cada vez más importante para ese suministro adicional. Se están construyendo varios proyectos de gasoductos específicamente para transportar el gas de la cuenca Pérmica desde el oeste de Texas hasta las instalaciones de GNL de la costa del Golfo, fortaleciendo así el vínculo entre la producción petrolera de la cuenca Pérmica y los mercados energéticos internacionales.
Esta relación creciente beneficia a ambas partes. Las terminales de exportación de GNL ofrecen un mercado amplio y en expansión para el gas natural de la cuenca Pérmica, lo que ayuda a absorber el aumento de la producción y a reducir el riesgo de un exceso de oferta que podría deprimir los precios locales del gas. Al mismo tiempo, el creciente volumen de gas asociado proveniente de la cuenca Pérmica contribuye a satisfacer las necesidades de combustible de las nuevas instalaciones de exportación de GNL que están entrando en funcionamiento en la costa del Golfo. A medida que continúan aumentando las exportaciones de GNL de Estados Unidos, los analistas consideran que el gas asociado de la cuenca Pérmica es una fuente de suministro clave que respaldará el crecimiento futuro.







