HAIGHT REPORT OCTUBRE 2026

LAS TENSIONES COMERCIALES ACELERAN LAS AMBICIONES DE CANADÁ EN LA EXPORTACIÓN DE GNL
La disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá está haciendo más que reconfigurar el comercio transfronterizo; está acelerando una transformación en el sector energético canadiense, particularmente en sus esfuerzos para la ampliación de las exportaciones de gas natural licuado (GNL).

A pesar de que el comercio de energía ha permanecido en gran medida al margen de la actual guerra de aranceles entre Estados Unidos y Canadá, los responsables políticos canadienses han expresado cada vez con mayor firmeza la necesidad de reducir la dependencia del país respecto al mercado estadounidense. El gas natural canadiense está esencialmente ligado a Estados Unidos. Según datos de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, en 2025 Canadá exportó 8.600 millones de pies cúbicos estándar por día (bscf/d), equivalentes a 2,4 x 10⁸ m³/d, de gas natural a través de su frontera sur.

Canadá está fortaleciendo sus vínculos comerciales con Asia y Europa, impulsado por el cambiante panorama geopolítico y comercial, y posicionándose como un proveedor mundial estable y fiable. Las exportaciones de GNL generan una nueva fuente de demanda y brindan a Canadá acceso directo a compradores internacionales.

Si bien el comercio de GNL entre Canadá y Europa aún se encuentra en una fase incipiente, el año 2026 marcó un hito importante cuando el país cerró sus primeros acuerdos de suministro de GNL a largo plazo con compradores europeos. El primer gran acuerdo de GNL entre Canadá y Europa se anunció en mayo de 2026, momento en que la empresa pública alemana de importación de gas, Securing Energy for Europe (SEFE), firmó un contrato con Ksi Lisims LNG, un proyecto de planta de exportación situado en la costa noroeste de la Columbia Británica. Según los términos del acuerdo, SEFE compraría 1 millón de toneladas anuales (MTPA) de GNL durante un periodo de hasta 20 años, previéndose el inicio de las entregas a principios de la década de 2030.

En julio de 2026, Uniper SE, una de las mayores empresas de energía de Europa, firmó un acuerdo vinculante de compraventa de GNL a largo plazo con Ksi Lisims LNG. El contrato contempla un volumen de 2 millones de toneladas anuales (MTPA) durante un periodo de hasta 20 años, con las primeras entregas previstas para 2032. Uniper señaló que estos volúmenes ayudarán a abastecer a clientes en Alemania, el Reino Unido, Suecia y los Países Bajos, reforzando así el papel del GNL canadiense en la estrategia europea de diversificación energética a largo plazo.

Además de aumentar su cuota de mercado en Europa, Asia sigue siendo un destino clave para las exportaciones de GNL canadiense. La ventaja geográfica de Columbia Británica permite rutas de transporte marítimo más cortas hacia importantes naciones importadoras, como Japón, Corea del Sur, Taiwán y China, en comparación con el GNL exportado desde la costa del Golfo de Estados Unidos. La ubicación en la costa oeste de Canadá, sumada a los vastos recursos de gas de la formación Montney, ofrece a los desarrolladores de GNL canadiense una propuesta de valor muy atractiva para la región de Asia-Pacífico.

En septiembre de 2026, Canadá reforzó su compromiso con Asia. Durante la reunión de ministros de Energía del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), representantes canadienses se reunieron con sus homólogos de China, Japón, Corea del Sur, Singapur y Filipinas para avanzar en las conversaciones sobre comercio energético, inversión y cooperación a largo plazo. Los funcionarios canadienses describieron la región de Asia-Pacífico como una oportunidad de mercado crucial y destacaron el papel de Canadá como proveedor de energía estable.

Los analistas estiman que estos últimos acontecimientos internacionales influirán en futuras decisiones relacionadas con el segmento midstream en todo Canadá. Con la creciente demanda en el extranjero es probable que aumente la inversión en infraestructura relacionada con el gas natural licuado (GNL), especialmente en Columbia Británica, donde varios proyectos importantes se encuentran en fase de construcción o avanzando en el proceso regulatorio.

Según Natural Resources Canada, la agencia federal que supervisa el sector de recursos naturales del país, los proyectos de GNL en desarrollo en la costa oeste canadiense representan más de US$100 mil millones en inversión de capital potencial.

Al mismo tiempo, los actores del sector reconocen que unas tensiones comerciales prolongadas podrían plantear desafíos para el desarrollo de infraestructura energética transfronteriza. Los proyectos de ampliación de gasoductos, las inversiones en estaciones de compresión y otros activos midstream a largo plazo suelen depender de relaciones comerciales estables y de entornos regulatorios predecibles. La incertidumbre en torno a las futuras relaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá podría llevar a los desarrolladores a actuar con mayor cautela al evaluar compromisos de capital que dependan de flujos energéticos transfronterizos. Como resultado, es posible que una parte de la inversión se centre cada vez más en infraestructuras diseñadas para conectar la producción canadiense directamente con los mercados de exportación mundiales, en lugar de abastecer exclusivamente a los centros de demanda de América del Norte.

Mientras Canadá trabaja para reducir su dependencia del mercado estadounidense, el GNL se perfila como un elemento clave en su estrategia de diversificación comercial. Los nuevos acuerdos comerciales en Europa, la creciente colaboración con las naciones de Asia-Pacífico y la expansión de la infraestructura de exportación son prueba de la ambición de Canadá en el ámbito del GNL. Podría ser que llegue el día en que la mayor parte del gas natural canadiense se dirija hacia el oeste, hacia los mercados mundiales, en lugar de cruzar la frontera hacia Estados Unidos.